Modas íntimas peligrosas

Pastillas con purpurina, iluminador, cirugías, baños de vapor o un uso diferente de los alimentos.

Introducir ciertos alimentos para “depurar” la vagina, o usarlos como ungüentos mágicos para rejuvenecerla, son solo algunas de las locuras que se están poniendo de moda en la rutina de higiene de las mujeres y que ponen en evidencia el desconocimiento que se tiene sobre el cuidado íntimo. Estos “tratamientos” no cuentan con una base científica sólida y pueden resultar dañinos para la salud. Por eso llamamos estas prácticas modas íntimas peligrosas. No solo de manjares va la cosa. Los procedimientos quirúrgicos cada vez son más demandados entre las jóvenes; Labiplastia, reconstrucción de himen o rejuvenecimiento vaginal mediante láser, son algunas de las técnicas más populares en cuanto estética vaginal se refiere. También existen incluso, métodos que juegan con la “creatividad”, como introducir pastillas con purpurina, que se deshacen junto al orgasmo femenino “llenándolo todo de brillo”. También, usar un iluminador, en la zona V, como si de unos pómulos se tratase, para darle un aspecto más atractivo o darle un baño de vapor a la vagina, y así limpiarla.

Estos son sólo algunos de los más sorprendentes;

  • Ajo contra la candidiasis. Toma protagonismo en las listas de remedios caseros junto con otros alimentos como el yogur que “prometen” combatir la candidiasis.
  • Baños de vapor vaginal.  La técnica consiste en sentarse sobre un recipiente con agua hirviendo mezclada con hierbas que “asegura” una limpieza vaginal y del útero, así como la disminución de los dolores postparto y balance hormonal. Una práctica realizada y publicada abiertamente por numerosas instagramers y cuyos materiales, incluso, se pueden adquirir en Amazon.
  • Pepino para limpiar la vagina. La moda de introducir un pepino en la vagina para limpiarla y refrescarla es una tendencia muy cuestionada en lo que a higiene se refiere.
  • Introducir polos de helado para combatir el calor y los picores que genera. Ojiplática ¿verdad? Este comportamiento se convirtió en noticia durante los meses más calurosos del verano[i], cuando diversas mujeres decidieron llevar a cabo este “remedio” para refrescarse.

Belén Gómez, Ginecóloga del Hospital Infanta Leonor de Madrid, afirma: «La vagina tiene la capacidad de auto limpiarse ya que posee bacterias propias que ayudan a mantener el pH vaginal en el nivel correcto. La interrupción de este ambiente altera la flora vaginal, aumentando el riesgo de infección». Y añade: «La vagina se compone de una mucosa muy delicada y sensible. Cosas que pueden parecer ‘inocentes’ en otras partes del cuerpo pueden causar infecciones, irritaciones o daños si entran en contacto con la vagina» «Para mantener un equilibrio correcto de esas bacterias (lactobacilos) lo primordial es usar productos específicosy recomendados por profesionales, como cualquiera de la gama de Chilly, que no agredan el ecosistema vaginal y que mantengan estable el pH de la zona íntima», corrobora Belén. «Esa debería ser la única moda a la hora de hablar de salud vaginal»

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