La ansiedad y el teatro

Por Minu Sostres, profesora de yoga Iyengar.

La ansiedad es un mecanismo defensivo, adaptativo, buena, funcional y normal. Sin embargo, en nuestra sociedad actual, la ansiedad, es uno de los trastornos más comunes, frecuentemente en mujeres y está relacionado con el estrés ambiental crónico. El síntoma que se sufre es “sentirse nervioso” o “ irritado”, y una de las maneras más eficaces y divertidas para paliarlo es ¡ hacer teatro!

Sandra Rojas, es actualmente actriz de teatro, cumplidos los 40 años, tiene claro que su pasión es el teatro, a pesar de que estudió empresariales. Inteligente, perfeccionista y muy exigente consigo misma, empezó a darse cuenta que el estrés que acumulaba le producía muchísima ansiedad. Al cabo de un tiempo, fue encontrando técnicas de relajación para su bienestar y así fue como descubrió su vocación por el teatro.

Aquí empieza una entrevista en la que iremos descubriendo cómo Sandra poco a poco, va involucrándose en este apasionante mundo del teatro.

MS. Sandra, ¿cómo empieza tu relación con el teatro?

SR. La interpretación siempre ha sido mi asignatura pendiente. Tras haber estudiado seis años de carrera y trabajando durante cuatro años en finanzas en Nueva York, me di cuenta que mi grado de ansiedad era tal que teníaque  buscar una solución y encontrar técnicas de relajación. Lo primero que había que hacer era parar y encontrarse con uno mismo. Hacía falta subir la autoestima, sentirse más poderoso, tener más fuerza. Y a mi vuelta a Madrid decidí empezar una nueva vida vinculada al teatro. Así fue como se despertó mi vocación de actriz.

MS. ¿Qué beneficios destacarías?

SR. ¡Cada vez me sorprendo más de lo que ayuda hacer teatro! Los beneficios de esta actividad son muchísimos.El teatro es muy bueno para ganar confianza en uno mismo, creer en ti, con lo que subes tu autoestima. También es buenísimo para la concentración, ejercitas el músculo de la atención, el teatro requiere atención continuada en la actividad que se está haciendo, lo que a la larga te hace estar mucho más presente en el “aquí y ahora”.Te ayuda a encontrarte contigo misma. También ayuda a no pensar, a quitar bloqueos, resistencias, miedos. Hay que darse permiso, darse libertad ¡es dificil! Vences la timidez, te ayuda a deshinibirte, a pasar de la vergüenza, aprendes a no juzgar. ¡Ah! y otra cosa que se me está ocurriendo ahora es que desarrolla mucho la creatividad, que la tenía muy escondida

MS. ¿Y físicamente también te ayuda?

SR. ¡Por supuesto! Llevo años practicando yoga como técnica de relajación, lo que me ha ayudado para interpretar, puesto que en teatro es muy importante la respiración durante la actuación. Más aún, hay estudios que señalan una relación directa entre el arte (como medio para experimentar emociones positivas) y sus beneficios a largo plazo: ¡previene los resfriados! Ayuda a subir las defensas obteniendo una mejoría global en el bienestar personal. Lo mejor es cuando terminas de actuar sobre un escenario… es un subidón.

MS. ¿Y en términos sociales te aporta también?

SR. ¡Uy sí! ¡No queda otra! Perteneces a un grupo, con lo que aprendes a ser flexible ante nuevas propuestas, a tener paciencia, comunicación, confianza en el otro, a ser tolerante, a trabajar a nivel grupal…

MS. ¿Recomendarías empezar teatro desde la infancia?

SR. Totalmente. De hecho es una asignatura obligatoria en universidades y colegios de EEUU, Gran Bretaña, Australia, Alemania…y en algunos colegios de España ya lo empieza a ser. El teatro para los niños es un complemento necesario para su formación ya que les ayuda a descubrir muchas habilidades que no saben que tienen o a veces lo saben pero les da miedo demostrarlas. Esta actividad les aporta seguridad y motivación personal. Hay ejercicios de teatro muy interesantes, porque ayudan a los niños a saber más de sí mismos. Y el resultado es que existirá un gran respeto a que cada niño se muestre tal como es.

MS. ¿Crees que todo el mundo está capacitado para hacer teatro?

SR. Creo que sí. Para practicarlo no hay que tener unas aptitudes de actor, ya que lo que realmente importa es tener ilusión y ganas para estudiar y aprender. Es un juego, un juego serio, que requiere compromiso, sobre todo con uno mismo. Es gratificante explorarse y conocerse, aunque a veces tenga cierta dificultad. Ser capaces de transmitir con nuestros gestos, tono de voz, energía, mirada, etc. es todo un reto.

Hacer teatro puede convertirse en una de las experiencias más enriquecedoras en nuestra vida. El teatro engancha y la primera vez que te subes a un escenario, quedas atrapado en la magia.

Hay muchos tipos de teatro, sólo tienes que encontrar el que te vaya bien en este momento de tu vida y decidir qué quieres cambiar, mejorar y experimentar.

Os animo a todos a que experimentéis en esto de “teatrear”,¡ la vida es puro teatro!

Un estudio británico evidenció en 2003 que participar en actividades artísticas (ya sea como espectador o como creador) mejoraba el ánimo y tenía sorprendentes impactos positivos en diversos parámetros psicológicos. Sus conclusiones sirvieron de base a los autores de un ensayo publicado en la revista Psychological Science, quienes estudiaron la relación entre las emociones positivas y el tono vagal (un índice que mide la actividad del nervio vago y que está relacionado con la frecuencia cardíaca y la energía que tenemos en cada momento). Este estudio sugiere que las emociones positivas y la salud puramente física se influyen mutuamente creando una espiral creciente de optimismo y bienestar físico.

Compartir