Hidratarse adecuadamente haciendo ejercicio previene la obesidad

Cuando adoptamos el hábito del ejercicio físico para conseguir una vida más saludable, inevitablemente deseamos que los resultados sean lo más óptimos posibles tanto en el ámbito estético como en el médico.  Precisamente estas ganas de ver los cambios, pueden llevarnos a cometer el error de incorporar el deporte a nuestra rutina sin controlar qué es lo más adecuado para nuestra forma física y derivar en problemas de salud.

Según una revisión científica liderada por la profesora de investigación Ascensión Marcos, del Instituto de Ciencia, Tecnología de los Alimentos y Nutrición del Consejo Superior de Investigaciones Científicas de España y publicada en la revista Nutrición Hospitalaria, antes de decidirnos a practicar algún tipo de actividad física es necesario establecer qué tipo de ejercicio es el que más nos conviene y en qué cantidad y duración debemos realizarlo para obtener los mejores resultados. Puesto que en la actualidad, la práctica de ejercicio físico se está utilizando como prescripción médica para promover hábitos saludables y reducir el riesgo de padecer determinadas dolencias, es recomendable, al igual que se hace con los medicamentos, hacer una evaluación de dosis, frecuencia y duración para obtener la máxima eficacia.

Además, un factor tan esencial como es la hidratación mientras realizamos ejercicio, tiene un papel definitivo sobre los resultados que apreciaremos en nuestro control de peso así como en la prevención de dolencias cardiovasculares o inflamatorias. Así que es necesario evaluar la cantidad adecuada de actividad física necesaria para cada persona y conocer cuál es la ingesta ideal de líquidos para conseguir el máximo rendimiento del ejercicio.

Conseguir una hidratación adecuada, junto a la actividad física constante, ayuda a prevenir las consecuencias de la obesidad o del sobrepeso en nuestra salud, y para ello, una de las mejores herramientas con las que contamos son las bebidas para deportistas.

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