Cómo motivarte cuando trabajas mucho y ganas poco

La coach Rosa responde a los lectores sobre la motivación en el trabajo:

Hola, las circunstancias sociales y laborales me han llevado a trabajar como autónomo en varios proyectos, es la única forma de conseguir un «salario» con el que poder vivir, pero me me paso trabajando casi 24 horas, a penas descanso y ya no sé si merece la pena… ¿Cómo puedo encontrar esa motivación de la que hablas? Pedro (Madrid)

Estimado Pedro,

Entiendo que estés desmotivado. Tan solo leyendo cómo nos cuentas tu situación se percibe que lo que haces no te está aportando la felicidad que esperabas. Te hago una pregunta concreta: realmente, ¿trabajas casi 24 horas al día? Te pido que reflexiones antes de responder y contestes lo que más se acerque a la realidad. El lenguaje es generador de emociones. Si verbalizas que trabajas “24 horas cada día”, tu cerebro procesará esa información y tu sistema emocional reaccionará en función de ello: con incomodidad. Y, cuando sientes muchas veces incomodidad, es lógico que aparezca la desmotivación. Sobre todo, si no tienes presente qué motivos de peso tienes para llevar ese ritmo de trabajo que indicas. Por tanto, mi sugerencia desde la perspectiva del coaching es la siguiente:

  • Lo primero, cuida con mimo el lenguaje que utilizas. Que sea preciso, concreto y lo más positivo que puedas.
  • Cuando sientas que la desmotivación se acerca a ti (antes de que te invada) coge papel y bolígrafo y escribe: por qué decidiste hacerte autónomo? No me refiero a la crisis, ni a que necesitamos trabajar, etc. Me refiero a lo que tú querías conseguir gracias a esos trabajos que has ido aceptando (dar una vida mejor a los hijos, si es que los hay; poder salir unos días de vacaciones el próximo verano; cambiar la lavadora que ya va haciendo falta…). Eso son objetivos reales. Cuando venga la desmotivación, tenlos muy presentes e, incluso, piensa en otros posibles proyectos nuevos que te ilusionen.
  • Finalmente, puesto que tu jornada es muy larga, será muy bueno que hagas pequeñas, pequeñísimas pausas durante el día. Basta con CINCO minutos de vez en cuando. ¡Prueba! Cada dos horas, por ejemplo, cinco minutos para pensar, para cerrar los ojos, para respirar profundo mientras llevas tus pensamientos a algún momento o lugar que te haga sentir bien.

Espero haberte ayudado. Muchas gracias por compartir tus emociones.

Si tienes más preguntas puedes mandarlas a info@massswebzine.com

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