Más sedentarios y obesos que hace 20 años

Algo sospechábamos pero, pese a que pueda parecer contradictorio por los cánones de belleza actuales, hoy en día somos mucho más sedentarios y obesos que hace 20 años.

Ambas afirmaciones están íntimamente ligadas puesto que, según un estudio publicado recientemente en la revista científica The American Journal of Medicine, aunque no se ha demostrado que la ingesta calórica media diaria haya variado de forma significativa ni en hombres ni mujeres desde 1988 hasta 2010, sí que ha quedado patente que el número de personas que no realizan ninguna actividad física se ha triplicado en este mismo periodo de tiempo.

Este estudio examina el papel que la inactividad física crónica ha jugado en las actuales cifras de obesidad de la población. En concreto, los resultados de este trabajo científico muestran que durante el periodo estudiado (22 años), el promedio del índice de masa corporal (IMC) aumentó un 0,37% al año tanto en hombres como en mujeres, al igual que el perímetro de cintura, incrementado en una media anual del 0,37% en mujeres y un 0,27% en hombres.

Igualmente y durante este tiempo, aumentó sustancialmente la prevalencia de obesidad, siendo las mujeres jóvenes (de 18 a 39 años) las que han experimentado incrementos más acusados. Por su parte, y según esta revisión científica, el porcentaje de personas adultas que declaran no realizar actividad física en su tiempo libre se ha incrementado de forma notable durante las últimas dos décadas, pasando del 19,1% al 51,7% en el caso de las mujeres, y del 11,4% al 43,5% de hombres.

En este sentido es importante la educación temprana en la importancia de incorporar la actividad física desde la infancia. Precisamente con esta finalidad nace la filosofía EPODE que constituye “un enfoque coordinado y de desarrollo de competencias cuyo objetivo es la reducción de la obesidad infantil”, según palabras del doctor Jean-Michel Borys, secretario seneral de la Red Internacional de EPODE. director científico de Proteines y director de la Red Europea de EPODE, la mayor red mundial de prevención de la obesidad.

La filosofía de EPODE está basada en el abordaje de la obesidad, sin estigmatización cultural ni social; el aprendizaje gradual y una experiencia de hábitos de vida sanos, todo ello adaptado a las necesidades de todos los grupos socioeconómicos.

Inculcar en los niños y en sus familias sanas costumbres en lo que respecta a la alimentación y la necesidad de ejercicio, es una de las principales acciones que desarrollan desde la red que dirige el doctor Borys. “Durante la última década, varios estudios han demostrado que la prevención de la obesidad infantil es posible a través de intervenciones de ámbito social destinadas a mejorar los hábitos alimenticios y la actividad física”, explica este médico endocrino.

Para parar la que ya ha sido denominada como la epidemia del siglo XXI, desde EPODE se trata de involucrar a todos los agentes sociales y administrativos que tienen potestad para mejorar la calidad de vida de las personas y evitar, de esta forma otras enfermedades derivadas de la obesidad como son las coronarias. “La metodología EPODE fomenta el compromiso de diversos grupos interesados a escala nacional (ministerios, grupos de salud, ONG y empresas privadas) y a escala local (dirigentes políticos, profesionales de la salud, familias, profesores, ONG locales y el colectivo empresarial local)”, destaca Jean- Michel Borys.

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