¡Muévete! Tu corazón te lo agradecerá

De la oficina a casa y del sillón a la cama. La vida sedentaria se ha instalado en nuestra rutina y ¡cuidado! también en nuestro corazón. Romper con esta espiral de inmovilidad no es sencillo pero es lo más recomendable para prevenir las enfermedades cardiovasculares.

Según un reciente estudio de la Escuela de Salud Pública de la Universidad Curtin, de Perth (Australia), aumentar la actividad física y una alimentación sana que nos prevenga de padecer obesidad, son el mejor antídoto contra las enfermedades del corazón. La investigación desarrollada por el centro australiano ha concluido que las personas que  realizan un alto ejercicio físico, ya sea en el trabajo, en el hogar o en los momentos de ocio, tienen menos probabilidades de padecer enfermedades cardiovasculares y coronarias que los sujetos que practican una menor actividad física.

Cambiar pequeños hábitos en el día a día (caminar unos 30 minutos a paso rápido, bajar una parada de autobús antes y sustituir los fritos por los alimentos a la plancha o hervidos) pueden darnos grandes satisfacciones en el futuro. Muévete, tu corazón te lo agradecerá.

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