¿Por qué una persona mayor debe tener una mascota?

Las mascotas son una influencia positiva para el ser humano, sobre todo para las personas mayores, quienes afrontan una etapa de soledad, abandono de parte de los hijos, pérdida del rol laboral y conflictos emocionales que afectan su calidad de vida.

Por eso, las mascotas se perciben hoy no solo como animales de compañía, sino como herramientas terapéuticas que pueden contribuir a mejorar la salud mental de quienes ya superan la barrera de los 60 años.

  • Mejoran el estado de ánimo. Promueven los pensamientos positivos y la sensación de satisfacción con la vida, generando bienestar general.
  • Combaten la soledad. Las mascotas cumplen un papel de acompañamiento y llenan vacíos emocionales.
  • Ayudan a centrarse en otro ser. La persona mayor deja de pensar tanto en sí mismo, en su condición física o sus problemas.
  • Establecen lazos afectivos. Las mascotas harán que se sientan queridos, conformando un lazo afectivo muy fuerte. Como los animales siempre están disponibles y a su merced, les genera mucha estabilidad.
  • Les permiten sentirse útiles. Como deben cuidar de los animales, dándoles la comida, llevándolos al veterinario y sacándolos a pasear, entre otras tareas, las personas mayores desarrollan un gran sentido de responsabilidad.
  • Mejoran sus relaciones interpersonales. Más de la mitad de los propietarios de perros confirman que gracias a que tienen mascotas conocen a más personas en su vecindario y tienen una red de apoyo más amplia en tiempos de crisis.
  • Ayudan a superar los duelos. Las mascotas son un consuelo ante la muerte de un ser querido. Un estudio con personas mayores cuyos cónyuges habían fallecido mostró que el apego que tenían hacia sus mascotas les ayudó a mitigar la depresión.

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