Suiza se resiste a dejar el trono de los relojes

La industria clásica de los relojes quiere plantar cara a las compañías de electrónica de consumo. El mercado de los relojes parece estirarse y los suizos no quieren ceder ese trono. Por eso quieren ofrecer algo nuevo a su ya establecido cliente del reloj analógico.

Algunos mantendrán la misma estética y funcionalidad pero incorporando sensores en su interior. Pero la estrategia más novedosa es la de dotar a sus correas de inteligencia. Por ejemplo Montblanc quiere colocar un procesador y sensores de todo tipo para estar a la altura de los smartwatch. Incluso una pequeña pantalla OLED con controles y notificaciones.

IWC Schffhausen colocará también su correa un dispositivo que le llaman IWC Connect. Tendrá el tamaño de un botón. Poseerá sensores para monitorizar la actividad física y un sistema de comunicación inalámbrica (presumiblemente bluetooth) con el teléfono que permitirá memorizar y analizar estos registros.

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